
In Chains, Wrong y Hole to Feed dieron inicio al Tour of the Universe, en una noche húmeda aun después de la sorpresiva lluvia del día. Fue una apertura tibia con temas del Sounds of the Universe, el último disco que, probablemente, la mayoría de los viejos fans conocíamos menos. Con Walking in my Shoes comenzó sin duda a subir la temperatura, cuando David Gahan ya pudo hacernos cantar letras memorizadas años atrás.
It's No Good, la antigua A Question of Time, Precious y la inesperada Fly on the Windscreen mantuvieron el fervor de las masas, que todavía esperábamos un poco impacientes otras canciones más emblemáticas. A esas alturas el sonido era perfecto, con un David Gahan incansable e inspirado, con su voz impecable a pesar de la edad y recuperado de todos sus años de decadencia.

Entonces vino el primer clímax del concierto: la clásica Enjoy the Silence y una magnífica Never Let Me Down Again, después de la cual los músicos se retiraron, dejándo un tremendo griterío detrás y un público absolutamente enfervorizado. Los ánimos se calmaron un poco cuando Martin Gore volvió solo de nuevo a cantar Somebody, en algo que no me esperaba, porque pensé que con Home la habrían reemplazado como el tema íntimo. Pero la tranquilidad no duró mucho, porque a continuación volvieron a consentirnos y entusiasmarnos con dos clásicos: Stripped y Behind the Wheel.
Los músicos volvieron a retirarse y muchos pensaron que ahí acabaría todo, pero todavía quedaba música. Volvieron a cantarnos Personal Jesus, que no es uno de mis temas favoritos, pero sonó increíble y nos hizo saltar y cantar a todos, para terminar después de una manera inesperada, bajando las revoluciones con Waiting for the Night.

Ahora sólo nos queda esperar que la próxima vez sea en menos de 15 años.
(Fotos 2 y 3 de La Tercera)
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